Sociedad civil valora la predisposición del gobierno de revisar las NDC y recomienda analizar su apertura a los mercados de carbono

11 de diciembre, Madrid

La sociedad civil presente en la cumbre de cambio climático de las Naciones Unidas, COP 25, valoramos que el Gobierno de transición muestre su predisposición de renovar las Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDC) de Bolivia y de construir unas nuevas con la participación de todos los actores sociales del país.

De la misma manera, ponderamos el llamado internacional que hace para luchar en conjunto y con los pueblos indígenas y locales, respetando los Derechos Humanos. Sobre todo, tras un periodo extenso en que la deforestación ha crecido sin pausas, así como la vulneración de los derechos de los indígenas y de sus territorios con la planificación y puesta en marcha de proyectos destinados a la extracción de los recursos naturales como los hidrocarburos o la ampliación de la frontera agropecuaria para el aumento de las plantaciones de soya y caña de azúcar para la producción de agrocombustibles o para el crecimiento de la ganadería con miras a la exportación de la carne de res.

La sociedad civil le toma la palabra al Gobierno y estará atenta a la pronta convocatoria para construir los nuevos compromisos climático del país en un espacio de deliberación.

Nos preocupa que Bolivia plantee los mercados de carbono (bonos de carbono) cuando se ha demostrado, en su aplicación, que no son una verdadera solución al cambio climático porque no han reducido las emisiones y permiten evadir las emisiones de gases de efecto invernadero nacionales para transferirlas a proyectos que no disminuyen emisiones.

Los mercados de carbono conllevan otros riesgos como la doble contabilidad o la piratería de bonos. Su aplicación ha fomentado e impulsado el acaparamiento de la tierra y el desplazamiento de los territorios indígenas, por lo tanto, es importante que no se tome una decisión tan acelerada al respecto.

Es importante que el Gobierno considere que también existen mecanismos de no mercados que se están discutiendo en la Convención. Desde la sociedad civil se han planteado otras alternativas viables como los sistemas agroforestales que garantizan la captura de carbono.

De la misma forma nos preocupa el llamado que hace el Gobierno a la cooperación internacional solicitando apoyo para la recuperación de la Chiquitania, devastada por los incendios este año. Es necesario tener claro los términos en que se aceptará el apoyo, no se pueden abrir las puertas de manera irrestricta.

Lamentamos que el gobierno no haya priorizado el espacio de negociación de la COP 25, mas cuando Bolivia sufre el impacto del cambio climático, aunque entendemos que por el corto periodo que llevan de gestión no se haya podido responder de manera efectiva a las negociaciones.

Esperamos que Bolivia retome el proceso de negociación hacia la próxima COP 26 que se realizará en 2020 en el Reino Unido, así como las temáticas de género, derechos indígenas y los mecanismos de no mercado. Como parte de la sociedad civil ponemos a disposición nuestra experiencia y nos comprometemos a trabajar en este proceso de la revisión de las Contribuciones Nacionalmente Determinadas.

Por otra parte, en el marco de la COP 25, rechazamos el atropello a que fue sometida la sociedad civil que, ante el enorme retroceso en las negociaciones y la peligrosa entrada de los mercados de carbono, se ha manifestado masivamente en la sede de la COP.

Cientos de observadores de la sociedad civil, que son defensores de derechos y que trabajan para encontrar soluciones reales al cambio climático, ha sido expulsados de la sede de la COP. Es lamentable que se callen las voces de la sociedad civil y se protejan las voces de los Estados y gobierno y de los grandes contaminadores.

 

Firman

CIPCA

Christian Aid

CNAMIB

Diakonia

PBFCC 

WE EFFEC

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