Voces de todo el país se unen en defensa y desagravio a dos guardaparques procesados por proteger el Madidi

Por Articulación FOSPA Bolivia

La administración de justicia está en crisis. El aparato judicial, cuestionado por su falta de legitimidad y legalidad, mantiene abierta una causa penal contra los guardaparques del Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap) Marcos Uzquiano y Raúl Santa Cruz, por oponerse a la incursión minera ilegal en el Parque Nacional Madidi. Voces de todo el país se unieron en torno a ellos, como desagravio y compromiso de defensa.

Un centenar de organizaciones indígenas, instituciones de investigación y cuidado del medio ambiente, universidades, instancias colegiadas, movimientos juveniles, comunicadores, asociaciones de recicladoras y juntas de vecinos asistieron de forma presencial y virtual a un acto autoconvocado por la sociedad civil.

Cuidar la existencia

“Sabemos que la lucha contra el cambio climático requiere de preservar nuestras áreas protegidas, nuestros bosques; en ese marco, tu lucha es también nuestra lucha”, dijo Juan Carlos Alarcón, secretario técnico de la Plataforma Boliviana Frente al Cambio Climático (PBFCC), durante su participación en el evento de desagravio a los guardaparques.

Remarcó que en vez de estarlos procesando a Uzquiano y a Santa Cruz más bien deberían haberlos premiado por el trabajo que están cumpliendo de cuidar las áreas protegidas.

Cuidar los bosques de la casa común es cuidar el paradigma de la vida, de la existencia y del desarrollo, expresó Juan Carlos Núñez, director ejecutivo de Fundación Jubileo, quien destacó la magnitud de la responsabilidad que tienen los guardaparques.

“No podemos separar el grito de los pobres y el clamor de la vida, dos elementos centrales que deberían mover a todos, para enfrentarnos a este tipo de modelos de desarrollo, a este tipo de Estado, que hoy está en tremenda crisis. Cómo es posible que una justicia que hoy no tiene ni legitimidad ni legalidad en el país tenga que procesar a tremendos defensores de la vida, de la existencia de los seres humanos”, cuestionó.

Advirtió que la unidad para defender y proteger a los guardaparques es fundamental, antes de que sea demasiado tarde.

Uzquiano y Santa Cruz afrontan un juicio porque un operador minero les acusó de presunta difamación y calumnia, luego de que uno de los servidores públicos le exigiera presentar sus permisos cuando internaban un convoy de maquinaria pesada destinada a la explotación aurífera en el parque Madidi, uno de los más biodiversos del mundo, área declarada bajo protección legal del Estado desde 1995.

La jueza que lleva el proceso en Apolo es ex funcionaria de la Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM). El Ministerio de Medio Ambiente, el Sernap y otras instancias de Gobierno han abandonado a Uzquiano y Santa Cruz, arguyendo que el juicio es un pleito particular, pese a que su intervención fue en cumplimiento de sus funciones.

Más aún, el Sernap acaba de informar que el Ministerio Público (Fiscalía) había rechazado una denuncia en contra de los operadores mineros que fueron sorprendidos al incursionar en el parque Madidi. Los mineros que no fueron procesados por decisión de la Fiscalía ahora son los denunciantes que buscan una sentencia contra los guardaparques.

Amedrentar a defensores de la Amazonía 

“Esta acción que ustedes están enfrentando es una acción contra todos nosotros, porque todos nosotros estamos por la defensa del área protegida del Madidi, de nuestra biodiversidad de la Amazonía. Esta acción busca amedrentar a quienes defienden la Amazonía de la expansión de la minería ilegal del oro, ese es el objetivo que está detrás de esta acción. Si triunfa, lo que van a sentar es un precedente funesto para que no solamente guardaparques, activistas, instituciones, ONG, colectivos, tengan que pensar dos o tres veces antes de hablar en contra de estos mineros ilegales que están destruyendo la Amazonía”, advirtió Pablo Solón, director de Fundación Solón.

En representación del Foro Social Panamazónico (FOSPA), que reúne a 9 países, Wálter Limache,  miembro de la red Unitas, manifestó el apoyo incondicional a los guardaparques y a todos los defensores de la naturaleza, “unos con responsabilidades y otros con convicción para cuidar nuestro planeta. El modelo de desarrollo extractivista que se implementa en la región, en nuestro país, no solo está destruyendo los territorios, está vulnerando derechos humanos, territoriales y de la madre naturaleza”.

Ocultamiento de información

La presidenta de la Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia (ANPB), Zulema Alanes, expresó el respaldo institucional a los guardaparques y llamó la atención porque “lo que está ocurriendo está poniendo en evidencia una sistemática acción premeditada de ocultamiento de información (…) donde los propios funcionarios del Sernap han admitido que se habrían tomado acciones legales contra los mineros, que fue información ocultada de forma premeditada para el conocimiento no solamente del país, sino de los guardaparques que necesitaban esa información para sostener y argumentar su defensa”.

Compromiso de defensa

Muchas otras voces de desagravio intervinieron desde todo el país y desde diversas actividades comprometidas con la preservación de la naturaleza, con los parques, la biodiversidad y los pueblos.

“Este evento es producto de una autoconvocatoria de sociedad civil motivada por la rabia que nos da la forma en la que son tratados quienes defienden las áreas protegidas, en este caso los guardaparques del Servicio Nacional de Áreas Protegidas, concretamente Raúl y Marcos, cuyos derechos están siendo vulnerados por el hecho de haber cumplido con su deber de defender el área protegida más biodiversa de Bolivia que, como el resto de las áreas protegidas, es parte fundamental del patrimonio natural del país; es decir, es la más importante herencia que deberíamos dejar intacta a las generaciones futuras”, dijo Jenny Gruenberger, en representación de Lidema, entidad que cobijó la actividad.

“No vamos a desfallecer ni callar”

No obstante a lo complejo del proceso judicial, el guardaparque Marcos Uzquiano señaló que es posible afrontar los desafíos con el apoyo y el acompañamiento de la sociedad civil.

“Esa gratitud del pueblo boliviano, ese gesto de cariño y de esa empatía con nosotros es el regalo más grande que como guardaparques estamos recibiendo, y a través de nosotros todos los guardaparques del sistema nacional de áreas protegidas, porque ahora es Marcos y Raúl, pero detrás de nosotros está todo ese equipo humano de más de 300 guardaparques a nivel nacional que día a día entregan su vida, su compromiso, su dedicación, para preservar, para proteger lo más preciado que tenemos como pueblo boliviano, que es nuestra biodiversidad, nuestros recursos naturales, nuestros territorios indígenas”.

“Ese es el compromiso inquebrantable que hoy queremos reafirmar, ratificar como guardaparques, no vamos a desfallecer, no vamos a callar esta voz de denuncia, de defensa de nuestras áreas protegidas”.