Petición de la Sociedad Civil Boliviana para el incremento de la Ambición Climática de Bolivia

La advertencia de la ciencia es clara. Si no dejamos los combustibles fósiles bajo tierra y preservamos los ecosistemas marinos y los bosques, el sistema de regulación térmica planetaria colapsará de manera irreversible.

Bolivia es un país altamente vulnerable a los impactos del cambio climático e históricamente no es uno de los mayores responsables de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI). Sin embargo, la escala de la emergencia climática planetaria requiere repensar de manera urgente el modelo de desarrollo nacional, el cual -hasta hoy- ha estado basado en el extractivismo, la agroindustria y el deterioro de los recursos naturales, agrediendo y socavando los derechos y la vida de los pueblos indígenas, originarios y campesinos.

Los incendios que, en los últimos años, han azotado las regiones de la Chiquitanía, el Chaco, la Amazonía boliviana y los Valles Cruceños, son un ejemplo de la aplicación de políticas de desarrollo que benefician a unos pocos en detrimento de las mayorías, causando daños irreversibles a la Madre Tierra, y las poblaciones, especialmente a los pueblos indígenas.

De seguir en este camino desenfrenado, guiado por un modo de desarrollo capitalista con base en el extractivismo, diseñado para proteger y promover las actividades contaminantes y la acumulación de ganancias de corporaciones transnacionales y de élites nacionales oligárquicas, no solo aumentarán las emisiones de GEI, sino que incrementarán las desigualdades económicas y sociales, degradando los medios de vida, y  dejándonos más vulnerables y desprotegidos ante los, cada vez más frecuentes, intensos e impredecibles impactos climáticos.

Las Contribuciones Determinadas a nivel Nacional (NDCs, por sus siglas en inglés) son compromisos que los países miembros de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) han aportado voluntariamente, tras la firma del Acuerdo de París, con el objetivo de reducir la emisión de gases de efecto invernadero. Estos compromisos deben ser planteados de manera participativa, acorde a las realidades nacionales, y se deben centrar en acciones de mitigación, además de incluir compromisos en adaptación, financiamiento e innovación tecnológica de modelos económicos y sociales.

La comunidad científica ha alertado que con todas las contribuciones que los países han comprometido, hasta ahora, no se logrará el objetivo definido en el Acuerdo de París de evitar que el incremento de la temperatura media global del planeta supere los 2ºC respecto a los niveles preindustriales y promover esfuerzos adicionales que hagan posible que el calentamiento global no supere los 1,5ºC.

Las NDCs deberían expresar un real compromiso de los Estados para detener el incremento de la temperatura a través de soluciones reales y efectivas que, en corto plazo, signifiquen una reducción en las emisiones de GEI y, al mismo tiempo, contribuyan a reducir las desigualdades y a lograr una transición justa con las comunidades más vulnerables.

La política nacional guiada bajo la consigna de “Convertir a Bolivia en el centro energético de Sudamérica”, además de ser inviable, está vinculada al poder de las grandes transnacionales, la construcción de megarepresas en la Amazonía y el impulso de la producción de etanol y biodiesel, vinculada a la ampliación de la frontera agrícola, la destrucción de bosques y su biodiversidad, para el impulso de monocultivos de caña, soya y sorgo, que son falsas soluciones al cambio climático.

La apertura del mercado chino para la exportación de carne y la política agropecuaria del país, brinda desproporcionados beneficios y subvenciones estatales, a la agroindustria vinculada a capitales extranjeros, que es responsables de la mayor parte de la deforestación, del acaparamiento de tierras y del desplazamiento de comunidades locales e indígenas. El sector agropecuario es el principal responsable de las emisiones de GEIs del país por el cambio de uso del suelo.

Los compromisos realizados por Bolivia ponen en riesgo la vitalidad de los ecosistemas en todo el territorio nacional, aumentarán las emisiones nacionales, generarán más injusticias económicas y sociales e incrementarán la vulnerabilidad de las comunidades locales que ya enfrentan los impactos directos de estas actividades.

Bolivia, al mismo tiempo de seguir exigiendo el pago de la deuda histórica a los países desarrollados, debe comprometerse a que cualquier recurso proveniente del pago de esta deuda sólo pueda ser empleado para enfrentar las desigualdades sociales históricas en el país, lo que significa:

  • Asumir la responsabilidad de proteger los ecosistemas, particularmente los bosques, evitando el acaparamiento privado de la tierra y los peligrosos mecanismos de mercado e integrando las propuestas de las comunidades que enfrentan los impactos de las políticas extractivas y del cambio climático.
  • Asumir que la restauración y/o recuperación de los territorios devastados por los incendios de 2019 y 2020, deben ser objeto de un diálogo abierto con participación de actores locales y científicos nacionales para la definición de acciones en beneficio de las comunidades afectadas y, en particular, de los pueblos indígenas de la región. Estas poblaciones están en riesgo de desaparición al haber perdido sus medios de vida.
  • Generar y potenciar nuevos enfoques y modos de desarrollo que permitan adaptar e innovar procesos productivos de base agroecológica y tecnologías apropiadas tanto en comunidades de tierras altas como de tierras bajas que sufren los impactos del cambio climático y de actividades extractivas, orientada a la agricultura familiar cómo base de la seguridad y soberanía alimentaria del país.
  • Impulsar una transición energética justa y democrática con transformación de la matriz energética a energías limpias y sustentables, de escala local, centrada en la satisfacción de las necesidades locales y con modelos de gestión y gobernanza participativa.
  • Incorporar el enfoque de protección de los derechos humanos y la perspectiva de género en la formulación de la política climática.
  • Impulsar la justicia de Género y generacional como base de las alternativas territoriales en campo y ciudad.

Por esta razón, las organizaciones abajo firmantes exigimos:

Se inicie un proceso de construcción participativa y transparente de nuevas Contribuciones Determinadas a nivel Nacional que sean el reflejo de un nuevo modelo energético y productivo que, al mismo tiempo, promueva la justicia social económica y el equilibrio con la Madre tierra.

 

El Estado debe asumir políticas de protección de Derechos individuales y colectivos, de conservación efectiva de ecosistemas y la promoción de alternativas locales y con administración local recuperando los conocimientos y reconociendo el legado ancestral de las culturas de la región andina, oriente, chaco y Amazonía de Bolivia.

Octubre, 2020

Lea la petición en el siguiente enlace:

Petición

ORGANIZACIONES FIRMANTES:

  1. Agrecol Andes
  2. AOPEB
  3. Asociación Sucrense de Ecología      (ASE)
  4. Asociación Inti Illimani
  5. Bases Juveniles
  6. CEADL
  7. CEEDI
  8. Centro de Iniciativas y Acción para el Desarrollo Local (CIADS)
  9. CEJIS
  10. CENDA
  11. CEPA
  12. CERDET
  13. Centro de Estudios Superiores Universitarios – Universidad Mayor de San Simón (CESU-UMSS)
  14. Ch´aska Friend
  15. CIMAR
  16. CIPCA
  17. Ciudadanía
  18. CNAMIB
  19. Colectivo CASA
  20. Colectivo Lucha por la Amazonia Boliviana
  21. Consejo Juvenil por la Madre Tierra (CJMT)
  22. Desafío ODS – Juventud en construcción
  23. FIDES
  24. Fridays For Future Bolivia (FFFB)
  25. Fundación Jubileo
  26. Fundación Gaia Pacha
  27. GTCCJ
  28. Instituto de Capacitación del Oriente (ICO)
  29. INCADE
  30. Cámara Júnior Internacional (JCI )
  31. Juventud Ecologista en Acción (JEA2.0)
  32. Liga de Defensa del Medio Ambiente (LIDEMA)
  33. Programa de Asistencia Agrobioenergética al Campesino  (PAAC )
  34. Plataforma Agrobolsas Surtidas
  35. Plataforma Boliviana de Acción Frente al Cambio Climático           (PBACC)
  36. Plataforma Boliviana frente al Cambio Climático
  37. Asociación Pro Defensa de la Naturaleza (PRODENA)
  38. PROGRAMA NINA
  39. PROGRAMA URBANO
  40. Soluciones Prácticas
  41. Salvaginas
  42. UNITAS
  43. Red Chiquitana y Guaraya
  44. Red Juvenil de Economía Circular      (Red JEC)
  45. Red Nacional de Mujeres en Defensa de la Madre Tierra (RENAMAT)
  46. Sociedad Potosina de Ecología (SOPE)
  47. Vida Verde Tarija (VIVE)

Con el apoyo de:

  1. 11.11.11
  2. Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA)
  3. Campaña Reactivación Transformadora
  4. Christian AID
  5. Observatorio Latinoamericano para la Acción Climática (OLAC)
  6. OXFAM
  7. We Effect

 

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