Nació la Organización de Mujeres Indígenas Guaraní de Bolivia y ya enfrenta varios retos

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El sábado pasado hubo una buena noticia, de la cual poca gente se enteró. En la ciudad de Camiri, ubicada en territorio ancestral Guaraní, fue creada la Organización de Mujeres Indígenas Guaraní de Bolivia (OMIGB), mediante firma de un acta por parte de dirigentas de Chuquisaca, Tarija y Santa Cruz. Desde hace años le venían dando vueltas a la idea. Y la situación actual de la Asamblea del Pueblo Guaraní (APG), en la que se coarta su participación según ellas, las decidió a dar el salto y hacer valer sus derechos como mujeres y como indígenas, a pesar de que algunos dirigentes machistas e hinchados por el apoyo gubernamental amedrenten y amenacen con meterle una paralela a la Confederación Nacional de Mujeres Indígenas de Bolivia (CNAMIB), como ya lo estarían tramando.

Desde su fundación en 2007, CNAMIB se hizo conocida por su compromiso en el trabajo, su defensa de derechos, su llegada a comunidades y por la fortaleza de sus convicciones, entre otras virtudes que las acompañan. Justamente ese carácter de no venderse es lo que más preocupa al oficialismo. Como no sabe lidiar con una organización que defiende sus ideas, recurre a su única receta: fracturar la unidad orgánica, poner una directiva falsa y corrupta, sinvergüenza y presta a cualquier bajeza con tal de ser mantenidos por la plata pública que distribuye el Gobierno. En esos afanes andarían ahora. Para eso utilizan a ese títere llamado CIDOB oficialista.

Kuñaruvicha Lourdes

El sábado 29 de septiembre, en Camiri, doña Lourdes Miranda fue elegida presidenta (kuñaruvicha, en idioma Guaraní) de la OMIGB. El domingo estaba en Villa Primero de Mayo, en la sede de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB) afín al Movimiento Al Socialismo (MAS). De la CIDOB orgánica, lamentablemente quedan pocos dirigentes dispersos. Su presidente, Adolfo Chávez, se encuentra refugiado en Ecuador porque lo persigue la Justicia boliviana.

“Me interesaba que me respondan unas preguntas sobre nuestros territorios que nos está quitando el INRA (Instituto Nacional de la Reforma Agraria), que nos hace confrontar entre capitanías. Pero no se dio lugar a ese tema. Más se habló de campaña política para apoyar a Evo Morales en 2019. Entre todo ello salió el tema de la CNAMIB. Ellos estaban en planes de ataque. Dijeron: ‘Vamos a hacer una resolución para estas mujeres de la CNAMIB, porque andan diciendo internacionalmente que los pueblos indígenas están mal’. Puros hombres hablaban. Uno de ellos se paró y dijo: ‘Tenemos que reorganizar a nuestras mujeres. No puede ser que una institución que está a nombre de la CIDOB hable en contra y haga divisionismos’”, relató doña Lourdes.

“Pedí la palabra y les dije que como mujer me sentía agredida. Me exalté al escuchar que un hombre diga que nos va a reorganizar. ¡Que nos dejen a las mujeres hacer nuestras cosas! Les dije que hay que respetar a las muchísimas mujeres afiliadas a la CNAMIB. Les dije que estaban dejando de lado lo que piensan las hermanas… y que daba pena que nos traten como si fuéramos su objeto de ellos”, dijo.

“Es momento de parar todo este atropello a las mujeres. Hay mujeres que están cegadas totalmente por los regalos del Gobierno, pero hay mujeres que piensan en la problemática que vivimos en las comunidades y no se les permite que hablen”, agregó.

En la reunión en la sede de la CIDOB “tenía a todas esas hermanas del oficialismo encima, que me amenazaban con sacarme por la fuerza. Además, una de las mujeres de la dirección de la CIDOB propuso a la sala que me saquen del salón, argumentando que yo pertenecía a la CIDOB Orgánica y a la CNAMIB, y que nada tenía que hacer ahí. Me sentí muy ultrajada. Pero me las aguanté hasta que pasó el tema de Tierras”, recordó la kuñaruvicha. “En la CIDOB me dijeron: ‘No sabemos quiénes son ni qué hacen’. Entonces les dije que para saber ello tendrían que leer cuáles son los objetivos de la CNAMIB, cómo se conformó… No fue gracias a la CIDOB ni por iniciativa de los varones. La CNAMIB salió de las comunidades, porque así lo quisieron las mujeres”. Por ello es una organización autónoma.

“Somos autónomas”

Miriam Pariamo es vicepresidenta de la CNAMIB. “Al menos esperábamos que nos respeten como mujeres, como Confederación. Tenemos acta de posesión, tenemos regionales, organizaciones de mujeres. Lo sucedido en esa Asamblea –que no es una estructura orgánica- es violencia hacia las mujeres. La CIDOB ya fue fragmentada, no queremos que ahora nos dividan ellos. Como CNAMIB tenemos nuestros estatutos, nuestro reglamento es autónomo, es decir que tomamos nuestras propias decisiones”, dijo.

Enterada de lo ocurrido con la hermana Lourdes, doña Miriam se comunicó con un dirigente de la CPILAP (Central de Pueblos Indígenas de La Paz), quien también había estado en esa reunión. “Me dijo: ‘Ustedes, como CNAMIB, no hacen nada. No se ve el trabajo, no están en alianza con la CIDOB afín al MAS’. Entonces yo le recordé que somos autónomas, es decir que nadie nos puede obligar si no queremos ser parte. Como mujeres indígenas y liderezas defendemos derechos de los pueblos de las Tierras Bajas, de las Mujeres Indígenas. Ahora nos quieren obligar a ser parte del MAS. Nosotras no vamos a vender nuestra organización, no nos vamos a prestar a este juego sucio que ellos hacen como varones”, relató la vicepresidenta.

Y esta autoridad de CPILAP “me dijo: ‘Ahora les obligo a que el 11 y 12 de octubre estén en la Asamblea Consultiva en San Buenaventura la presidenta y la vicepresidenta de la CNAMIB para responder a nuestros cuestionamientos’. Y yo le dije que nosotras no somos objetos que ellos van a alzar, recoger y botar. Somos Confederación de Mujeres Indígenas y merecemos respeto porque estamos luchando, defendiendo nuestros derechos, para que sea respetado lo escrito en la Constitución. Entonces no vamos a permitir que un color político se nos venga a imponer para aliarnos con ellos. Nosotras tenemos regionales, tenemos bases. Si ellos ahora quieren dividirnos y armar otra organización, por encima de nosotras, no lo vamos permitir. Vamos a denunciar este maltrato, esta fractura que quieren hacer a la organización de las mujeres”, contó doña Miriam, del pueblo Uchupiamonas.

“Nosotras nos hemos organizado para reclamar todos los derechos que tenemos las mujeres. Porque realmente queremos que se nos escuche nuestra voz, que se escuche nuestro sufrimiento, que nos atiendan… Las mujeres estamos levantándonos porque queremos ser parte en todos los ámbitos, esa es nuestra exigencia. Pero este Gobierno no respeta nada”, sostuvo la vicepresidenta.

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