El Gobierno desoye las recomendaciones de la CEDAW

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La Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) formuló una serie de recomendaciones al Estado boliviano para mejorar la situación de las mujeres en el país. Aunque reconoce avances, instó al gobierno de Evo Morales a respetar los derechos de las indígenas. “El Comité observa con preocupación que las mujeres indígenas y afro-bolivianos carecen de los medios adecuados para expresar su consentimiento libre, previo e informado en la aprobación de proyectos a gran escala para la explotación de los recursos naturales. El Comité también está preocupado por los múltiples impactos de este tipo de proyectos en las condiciones de vida de las mujeres”, según el documento firmado en la ciudad de Ginebra, Suiza.

Para que la CEDAW pudiera dar recomendaciones acertadas, fue necesario leer primero el informe sombra presentado por la Confederación Nacional de Mujeres Indígenas de Bolivia (CNAMIB) a través de su presidenta, Judyth Rivero. “Ha sido un trabajo oportuno. No hemos errado al presentar el informe sombra. Como mujer indígena, sentí que fue un buen momento cuando me ha tocado relatar el informe. Nos ha permitido hacer incidencia de cerca”, consideró.

“Está claro que los servicios de Salud no llegan a las mujeres indígenas y rurales. Se vulneran los derechos de ellas con la intromisión de las transnacionales, las represas, las hidroeléctricas, la explotación petrolera, que causan daños a la salud de las familias. Son buenas recomendaciones que hace la CEDAW al Estado para no atropellar territorios indígenas”, agregó Judyth.

Las recomendaciones de la CEDAW abarcan temas como Constitución y Marco legislativo, el acceso a la justicia, mecanismos nacionales para el avance de la mujer, los estereotipos y prácticas discriminatorias, trata y explotación de la prostitución, participación en la vida política y pública, educación, empleo y salud, entre otras.

En el caso de las mujeres indígenas, el Comité enfatizó en la necesidad de encarar mecanismos serios de consulta en los territorios. Textualmente, recomendó “poner en práctica procesos de consulta adecuados para obtener el consentimiento libre, previo e informado de las mujeres indígenas y afro-bolivianas en los procesos de toma de decisiones que autorizan proyectos a gran escala para la explotación de recursos naturales en sus territorios ancestrales”.

Asimismo, aconsejó “adoptar medidas para garantizar que las empresas que ejecutan proyectos para la explotación de los recursos naturales compensar adecuadamente a las mujeres que viven en los territorios y las zonas afectadas por este tipo de proyectos; y adoptar medidas para prohibir y disuadir a todas las formas de trabajo esclavo que afecta a las mujeres guaraníes”.

Otra situación que observó fue “el acceso limitado de las mujeres rurales a los títulos de propiedad, debido a la falta de documentos de identificación para demostrar la propiedad de la tierra, y la falta de conocimiento de las normas y procedimientos para la obtención de títulos de propiedad”. En este aspecto, evidenció “la participación limitada de la mujer en los procesos de toma de decisiones sobre el uso de la tierra y los medios de producción”.

Y señalaron otras carencias que afectan a las mujeres en las comunidades: “El acceso limitado de las mujeres rurales a la atención adecuada de la salud, la educación, el transporte público, la comida, el agua y el saneamiento, las oportunidades de generación de ingresos y la protección social”.

Por ello, la CEDAW recomendó: “Velar por que las mujeres rurales tengan igual acceso a la tierra que los hombres, en particular mediante la sensibilización entre ellos y el público en general sobre la importancia de la igualdad de acceso de las mujeres a la tierra como factor de desarrollo y para el logro de la igualdad sustantiva de las mujeres con los hombres”.

La CNAMIB también denunció los casos de retardación de justicia cuando involucran como agresores a organismos del Estado. Es lo que sucede con la represión a la Octava Marcha Indígena en la población de Chaparina, el 25 de septiembre de 2011. “Tampoco se resolvieron los casos de El Porvenir (2008) y la violación a siete mujeres indígenas en Pando”, enumeró Judyth.

La CEDAW también observó la falta de datos –en todos los aspectos- sobre la situación de las mujeres indígenas.

No existen datos referidos a la trata y tráfico de personas, que en muchos casos tiene como víctima a mujeres de comunidades. Por ello, el Comité recomendó “crear conciencia, especialmente entre las mujeres rurales indígenas, sobre la trata de seres humanos, los métodos empleados por los traficantes y las medidas de autoprotección”. En este sentido, evidenció la necesidad de “desarrollar la cooperación bilateral o multilateral internacional con los países de la región para hacer frente a la trata y enjuiciar a los traficantes”.

En cuanto a la participación de ellas en la vida política y pública, “el Comité está preocupado por la escasa representación de las mujeres, especialmente las mujeres indígenas, en los puestos de toma de decisiones de alto nivel en el gobierno, en particular en los niveles departamental y municipal. También está preocupado por la escasa representación de las mujeres en el Poder Judicial y el servicio exterior del Estado Parte. El Comité también está preocupado por la falta de enjuiciamientos y condenas en relación con las denuncias de violencia y acoso político por motivos de género”.

Como Estado Parte, “el Comité recuerda (a Bolivia) la obligación de aplicar de manera sistemática y continua de las disposiciones de la Convención”, se lee al final de las recomendaciones de la CEDAW. Dentro de dos años, el gobierno de Morales deberá volver a rendir cuentas ante este organismo.

Por lo que se pudo ver hasta ahora, no pasó un mes de que estas recomendaciones fueran formuladas, que ya el Gobierno mandó a la Policía a gasificar, apalear y apedrear a las familias del pueblo Guaraní de Takovo Mora, que protestaban por la falta de Consulta para la exploración de hidrocarburos en sus territorios.

“Parece que el gobierno de Morales se toma estas recomendaciones como un saludo a la bandera. A este Gobierno le dicen, le encargan, le aconsejan, pero nada se toma en serio. Ni un mes después, ya estaba reprimiendo a niños, mujeres y ancianos del pueblo Guaraní. Ya vemos cuál es el interés del Presidente. Para él, exploración es desarrollo. No le interesa la vida de quienes viven en las comunidades”, dijo la presidenta de la CNAMIB.

(Equipo de Comunicación Indígena Originario)

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