Bolivia: Reclama el Poder y la Energía contra los megaproyectos

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La Campaña Internacional Reclaim Power tiene lugar en decenas países durante este mes. Es una ocasión única para que la población levante la voz en conjunto contra los megaproyectos e ideas de desarrollo que afectan a las vidas de miles de familias y destruyen el medioambiente, acentuando el Cambio Climático. En Bolivia, es otra oportunidad para conocer y seguir el derrotero de los proyectos de las megahidroeléctricas El Bala-El Chepete y Rositas, en el norte de La Paz y en Santa Cruz respectivamente, que ponen en peligro la forma de vida de decenas de comunidades indígenas, además de que atentan contra una de las regiones más biodiversas del planeta, por ni mencionar el daño que causarían los gases emitidos por miles de kilómetros de bosques sumergidos, pudriéndose bajo las falsas lagunas de las represas.

Con estas acciones globales, se apunta a lograr que la temperatura media del planeta no aumente en más de 1,5°C, porque pasar este límite acarrearía una catástrofe civilizatoria sin precedentes.

En Bolivia, esta campaña -traducida como “Reclama el poder y la energía”- es coordinada por la Plataforma Boliviana Frente al Cambio Climático, que elaboró un pronunciamiento al cual adhieren las 43 organizaciones sociales y de la sociedad civil que la conforman. En su documento, critican las diversas agendas de desarrollo que maneja el Gobierno nacional, todas dirigidas a la expoliación de las tierras y de los recursos que albergan, incluidos los humanos y los culturales.

“La agenda energética gubernamental se encuadra bajo un modelo de desarrollo capitalista que ha profundizado el extractivismo, el colonialismo y el patriarcado”, observan.

Sobre el caso de las hidroeléctricas, la Plataforma indica que: “El estudio fundamental de la Comisión Mundial de Represas y otras investigaciones más recientes han establecido que, a menudo, los beneficios de estos grandes proyectos hidroeléctricos han sido mucho menores a sus costos. Los pueblos indígenas y las mujeres han sufrido desproporcionadamente los impactos de las represas, a la vez que en muchos casos han sido excluidos de los beneficios. El desplazamiento forzado y el reasentamiento han producido penurias económicas extremas, la desintegración de las comunidades y un incremento en los problemas de salud mental y física. Millones de personas que viven río abajo de los embalses han sufrido impactos terribles como resultado de las enfermedades, la alteración del caudal del río y la pérdida de los recursos, incluida la pesca”.

Por ello, las organizaciones de la Plataforma exigen “un cambio de la matriz energética, con mayores inversiones en verdadera energía limpia y renovable y no en falsas soluciones, con inversiones y obras que lleguen a la población, para garantizar su derecho a acceder a la energía, como lo establecen las leyes bolivianas”. Asimismo, reclaman “que se detengan los megaproyectos de El Bala-El Chepete y Rositas. En vez de endeudar por décadas al pueblo boliviano para construir estas obras tan perjudiciales, exigimos al Gobierno nacional que destine esos recursos al desarrollo y fomento de las energías eólicas y solares, entre otras amigables con el medio ambiente”.

En su documento, también se manifiestan sobre la agroindustria, la Ley de Etanol, el riesgo inminente del Fracking, y la Energía Nuclear, entre otras cuestiones que amenazan a la estabilidad de la Madre Tierra.

El posicionamiento de la Plataforma se encuentra en:

Posicionamiento de la Plataforma

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