Skip to content
Menu

«La Madre Tierra puede vivir sin la humanidad,
pero nosotros no podemos vivir sin ella»

Alertan sobre la urgencia de tomar acciones para que La Paz no se quede sin agua pronto

Alertan sobre la urgencia de tomar acciones para que La Paz no se quede sin agua pronto

Por PBFCC

Un análisis realizado de los datos oficiales publicados por EPSAS establecen que la población de La Paz consumió en julio dos veces más la cantidad de agua que en junio y se prevé que la situación se incremente en los próximos meses debido al aumento de la temperatura en la región paceña, por lo cual urge tomar acciones para garantizar la provisión de agua.

Así lo hizo conocer Marcos Nordgren, técnico de Incidencia Climática de la PBFCC, quien analizó los datos de los últimos tres meses sobre el volumen de agua de las 10 represas que proveen de agua a los barrios de La Paz y El Alto.

“Hay un cambio bastante claro en la cantidad de agua que se consumió en julio comparado con el mes anterior. Haciendo un análisis de esos números concluimos que hay un aumento de dos veces, una duplicación, del consumo de agua o también podría explicarse por una pérdida mayor de agua por evaporación y otros problemas, lo que significa que el uso del agua se ha acelerado”, explicó Nordgren.

Los datos publicados por EPSAS dan cuenta que:

  • El 8 de mayo había 47,856,834.26 metros cúbicos de agua en las 10 represas (Tuni, Incachaca, Hampaturi, Ajuankhota, Milluni, Hampaturi Alto, Jankakhota, Pampalarama, Chacaltaya y Alpaquita)
  • El 23 de junio, el registro fue de 45.586.839,29 m3.
  • Realizando una resta, se establece que en 46 días (entre el 8 de mayo y el 23 de junio) se registró una merca de 2.269.995 m3 de agua.
  • Y del 23 de junio (40.205.494 m3) al 28 de julio (37.268.040) se registra una reducción de 5.381.345,29 m3 de agua en las 10 represas en solo 30 días. Esto representa el doble del consumo registrado en junio.

Nordgren identifica cinco causas que podrían llevar a una crisis hídrica en La Paz: el aumento de la temperatura, el fenómeno de El Niño, el derretimiento de los glaciares en la región, la evaporación y el crecimiento de la demanda de agua.

«Es un cúmulo de problemas que es urgente atender ahora y prevenir ese escenario», alerta.

El técnico de la PBFCC explica que si bien en la primera quincena de agosto el ritmo de la reducción de las reservas parece haber sido algo menor que en julio (61%, del 28 de julio al 16 de agosto) debido a algunas escasas lluvias y nevadas caídas, las reservas siguen bajando y se espera que la merma del agua almacenada en los embalses sea mayor en el periodo septiembre-diciembre, porque probablemente no se registren lluvias sustantivas y aumente el consumo de agua por las altas temperaturas que también producen pérdidas por evaporación, un proceso físico que ha crecido considerablemente en las últimas décadas por el aumento de la temperatura global.

Esta situación representa una alerta, dice, porque existe el riesgo de que La Paz se quede sin agua a finales de este año o inicios del siguiente, si se toma en cuenta que debido al fenómeno de El Niño se prevé un retraso y disminución de lluvias en el siguiente periodo (2023-2024).

“Si se cumple este pronóstico sobre El Niño, tendríamos un evento de desabastecimiento de agua probablemente parecido a lo ocurrido en 2016, si se toma en cuenta que en 2022 hubo promedios de lluvia hasta un 50% por debajo de lo normal, con la consecuente disminución de las reservas de agua en las represas de EPSAS”, manifestó Marcos Nordgren.

Lamentó que las autoridades no reaccionen frente al panorama al que se encamina La Paz. La preocupación de la PBFCC se extiende a las regiones de Potosí, Sucre, Oruro y Tarija que en 2016 también tuvieron problemas con el abastecimiento de agua.

Pérdidas por evaporación

Actualmente, se estima que la cantidad de agua que se evapora de represas y reservorios artificiales es comparable al 20% del uso total de agua en el mundo, y el ritmo de evaporación sigue aumentando con el incremento de las temperaturas

“Hay estudios hechos en distintas partes del mundo que confirman que hay un aumento del ritmo de evaporación del agua producto de temperaturas más altas. Se estima que ha ocurrido un incremento de alrededor de 58% de la evaporación de agua desde 1980, pero además esta evaporación ocurre más rápido y en mayor grado en la represas y reservorios de agua comparado con lagos naturales”, remarcó Nordgren.

Por esa razón, en muchos países han calificado de crítico a este tema de evaporación y están desarrollando distintas soluciones. En Chile, por ejemplo, han realizado mezclas de alcohol y aceites para cubrir el agua y evitar la evaporación; en Estados Unidos están colocando bolas flotantes encima del agua para evitar la radiación solar. En otras regiones del mundo, cubren los embalses con paneles fotovoltaicos que reducen la evaporación aprovechando la superficie de estos reservorios para la generación de energía eléctrica.

Estas y otras acciones se realizan con el propósito de disminuir la pérdida de agua que -según algunos estudios- podría llegar hasta el 40-60% del agua en los reservorios del mundo por la evaporación.

Acciones urgentes

Nordgren plantea la necesidad de que en los distintos niveles del Estado se invierta en sistemas que permitan tratar y reutilizar las aguas servidas; en acciones que lleven a disminuir la pérdida de agua por la intensa radiación y las temperaturas altas, en sistemas para reducir la evaporación, entre otras acciones.

El técnico de la PBFCC llama a las autoridades y a las dirigencias de las organizaciones sociales a atender la emergencia presente para evitar que La Paz se vea afectada por la falta de agua como sucedió en 2016.

Foto portada: La represa de Incachaca de EPSAS, La Paz, el 7 de mayor de 2023.

Comparte este contenido

Suscribirse
Avísame si

0 Comentarios
Inline Feedbacks
View all comments